Contemplo, atónita, a una ancianita japonesa de ciento dos años en pleno calentamiento antes de nadar sus cincuenta metros mariposa. Pese a ser la mejor noticia de todo el informativo, apago la tele y me levanto del sofá, no sin EMITIR UN EXTRAÑO RUIDO NACIDO DESDE LO MÁS PROFUNDO DEL ESTÓMAGO -como las sopranos-  liberado simultáneamente por boca y fosas nasales. Una resonancia de ecos primitivos, acompañada de un sutil carraspeo de garganta y de un resoplido estertoroso. Definitivamente, estoy más cerca de la muerte que la japonesa centenaria. Tiempo ha que no abandono la butaca ni me ato los cordones sin desprender cierto bufidoLEER MÁS

No hay nada como crear un personaje basado en ti para ejercer un completo dominio sobre algo. Tuya será su imagen, de ti dependerá su identidad, su gracia, la virtud de gustar o el desafío de incordiar. Y siempre moldeándolo a tu antojo y conveniencia sin rendirle cuentas a nadie. Cierto es que poco tengo que reajustar en el traspaso de mí misma a Mala -siempre seré una dramas de la vida como ella- pero es hora de concretar datos y puntualizar informaciones. Para empezar, no luzco tan joven ni estoy tan buena como en las ilustraciones. Mis limitadas dotes para el dibujo me empujaronLEER MÁS

  Yo nunca he sido muy avant-garde en casi ninguna cosa. Mi propensión a no detenerme demasiado en ciertas innovaciones ha hecho que tenga un perfil más adecuado para ingresar en una residencia de mayores, que en un festival de verano con todo su moderneo. Y es que, más experta en pijamas de franela y en colutorios para las encías que cualquier persona de mi quinta, definitivamente, soy pura desgracia anticontemporánea. Para empezar, DETESTO COMPRAR ONLINE, lo que me proporciona al mínimo, una posición en el pódium de lo vejestorio. Que no te guste comprar por internet es el nihilismo del siglo XXI. Es negarLEER MÁS

  Es muy curioso ese momento en el que nos escuchamos en una grabación. Por mucho que rebobines y le dés vueltas y más vueltas, no te reconocerás jamás. Mientras que en tu cabeza suenas a veces hasta interesante, en diferido tienes aires de tonta del bote con varios problemas de dicción. He llegado incluso a preguntar “¿Quién es esa que habla?”, y me han dicho que soy yo. Así, sin contemplaciones, sin rodeos ni preámbulo alguno que sirva de colchón para amortiguar una realidad como esa. Porque quieras o no, es un disgusto. Sobre todo cuando te dicen, sin tú saberlo, que tienes ademanesLEER MÁS

  Imaginémosnos que toda tu vida has sido acróbata de circo. Llenabas la pista con tus piruetas, volteretas y todo tipo de efectos, dibujando las figuras lo más vistosas posibles para que, tanto el público como tú misma, disfrutarais de lo lindo. Pero tanto entrenamiento y coscorrón te han pasado factura, así que te estás planteando seriamente cambiar de faceta. Aunque, ¡oh!, ¡Qué fatigoso es caminar por la vida dando explicaciones! Porque de eso no te libra nadie, y lo sabes. Además, si andarse con aclaraciones sobre tu vida no fuese tormento suficiente, previamente has de traspasar el umbral de tus dudas. Proceso, este, noLEER MÁS

No entiendo toda esa preparación que se les exige a los controladores aéreos, si al final todo se resume en que tienes que ser hijo de un millonetis. Lo digo porque es una lástima, puesto que yo, salvo lo de venir de una familia con posibles y lo de poseer una vista de águila, la verdad es que el resto de condiciones las cumplo todas. Veamos, ¿licenciada? Sí. ¿Inglés? Yesverywellfandango. ¿Oído? Fantástico, no veas qué bien escucho fornicar todas las noches a los del bloque de al lado. ¿Controlar? SÍ. SÍ. POR SIEMPRE, SÍ. Controlo lo que me pongan por delante: desde hacer aterrizar alLEER MÁS

Siempre me he considerado una persona muy observadora , -QUE NO ES LO MISMO QUE SER UNA FIJONA-, muy sensible y receptiva hacia mi entorno, por lo que todo aquello que me rodea causa algún tipo de efecto en mí. Existen muy pocas cosas que me dejan realmente indiferente, porque al igual que un superhéroe, vivo con los cinco sentidos supradesarrollados y, esto, la mayoría de las veces es una losa, pero otras, me hace sentir muy feliz con solo dos o tres chorradas. Una de ellas es una buena canción. La música siempre ha sido mi más fiel compañera durante toda mi vida. TodoLEER MÁS

En unos días tenemos comicios otra vez y, con ellos, la negativa de numerosos ciudadanos y ciudadanas de acudir a los colegios electorales; cosa que me apena, con lo cual he decidido compartir con vosotros mi visión sobre este asunto. Obviamente será enfocada desde mi humilde posición de personita de a pie, y de ninguna manera pretendo ejercer de pseudoanalista política o de altavoz del fundamentalismo ético-social, puesto que allá cada uno con sus decisiones y su conciencia. Lo que me faltaba a mí adoptar una postura de talibán y apuntar con un lanzallamas a todo aquel que se abstenga de votar. Así que meLEER MÁS