¿En qué que quedamos? ¿Nos queremos tal y como somos o no? Hace unas semanas tuve el inmenso placer de leer una revista cuyo contenido me pareció más que inquietante, ya que no me quedó muy claro si me dirigían hacia el amor propio o hacia el autorrechazo. Juro que desde los textos de Kant que no leía algo tan lioso. Se trataba de una publicación destinada al público femenino, de esas que ponen a una mujer en la portada bien aderezada con vinagreta de Photoshop. Mientras, a golpe de titular, nos vaticinan un verano a tope porque gracias a ellos luciremos jovencísimas, delgadísimas yLEER MÁS

  Hablemos de la importancia de verse guapo o guapa. ¿Es fundamental en la vida? ¿Es una bobada superficial? ¿Es de frívolos concederle al tema más tiempo del necesario? ¿Existe gente a la que realmente se la trae al pairo o es una pose para hacerse el espiritual? Preguntas subjetivas, respuestas subjetivas; nada nuevo bajo el sol. No existe en toda la galaxia algo menos imparcial que este tema, ya que depende de mil factores y del contexto personal de cada uno. Ahora bien, estaremos todos de acuerdo en que es fundamental para el buen funcionamiento de tu autoestima, ignorando a estas alturas esos comentariosLEER MÁS

En principio, que exista un prototipo de belleza no tiene por qué suscitar problema alguno siempre que sepamos tomarlo como una mentira ajena a nuestras vidas. Es como si ves el techo de la Capilla Sixtina y piensas “Ya me gustaría a mí pintar así”, pero no te tortura lo más mínimo, puesto que vives estupendamente siendo Pepita Pérez y ni de coña te cambiarías por el maestro Miguel Ángel. ¡Lo que pudo padecer de las cervicales el pobre  mirando hacia arriba todo el rato ! ¡Quita, quita! El problema real comienza cuando consciente o inconscientemente te tomas este canon como la Estrella Polar que debesLEER MÁS