Mi madre, mujer caótica aunque cuidadosa en su desconcierto, siempre ha pasado de seguir métodos. Cada vez que le preguntas por una receta de cocina te responde “Lo hice a la Encarnita”, y te quedas tal como estabas. “¿Pero lo paso antes por la sartén, o lo pongo directamente en el horno?” -insistes. “Pues puedes pasarlo antes por la sartén o ponerlo directamente en el horno” -me suelta. Una gozada lo bien que se explica. Por si te queda alguna duda, te da su último consejo: “Tú hazlo cómo tú veas. Hazlo a la Mala”. A mí me encanta este libre albedrío de mi madre.LEER MÁS