Ellos también compiten.
2020-07-29
Millones de veces. Esa es la cantidad aproximada de ocasiones en las que he sufrido el desencanto de escuchar que las mujeres entre nosotras somos unas lagartas, unas folloneras, unas liantas y demás cualidades de similar cordialidad que tan dañinamente nos acompañan desde las épocas de las cavernas. Por mi parte, estoy más que aburrida de llevarle la contraria a todo aquel y, sobre todo, a toda aquella anclada en esa absurda creencia de que nos devoramos las unas a las otras. Así que me negaré hasta el fin de mis días a alimentar esa teoría rancia y viejuna. Admito que, como seres sociales queLEER MÁS
