Mientras que el pobre Jorge Manrique necesitaba sus coplas de pie quebrado para tratar las preocupaciones que atañen al ser humano, el Dr. C. solo precisa de un puñado de palabras combinadas grácilmente entre sí para dar en el clavo.
Y es que existen únicamente en el mundo dos personas capaces de aglomerar tanta sabiduría en un formato tan simple: tu madre y tu psicólogo. Su variada fraseología surte efecto ya que por mucho que quieras replicarles, ambos cuentan con la asombrosa facilidad de dejarte sin respuesta.
Yo desconozco si los psicólogos y las madres se matriculan juntos en la misma facultad; tendré que investigarlo detalladamente para llegar a una conclusión definitiva. Además, puede que no tenga pruebas para confirmarlo, pero convencida estoy de que mi madre y el Dr. C. quedan a mis escondidas para pasarse apuntes.
Y conociendo como conozco la embarullada caligrafía de uno y el entusiasmo desenfrenado por el Word de la otra, esta última no dará abasto a pasar a ordenador los célebres y efectivos esquemitas que pone en práctica en su consulta. Eso sí, siempre con la fuente Calibri número 24, mínimo. En caso de que se trate de una letra más pequeña, misterio resuelto, dicha labor no corresponde a mi madre. Su presbicia la delata.
Compartan entonces horas de estudio o no, la realidad es que los une la inmensa facilidad para crear verdaderos himnos. Con gancho y con pegada, estos enunciados jamás te permitirán tener la oportunidad de contraatacar. Si lo intentas, estás muerta; sabes que la unión de estos vocablos han sido creados para dejarte más huella que tu primer amor. No sé en qué asignatura les enseñarán eso, pero esta efectividad a base de palabras solo la poseen las madres, los psicólogos y alguna que otra pintada en el baño de un bar.
Analicemos, pues, uno de los más férreos estandartes del Dr. C. en cuanto a frases de madre se refiere: “LA PERFECCIÓN ES MUY ABURRIDA”, suele decirme.
Voilà, ahí lo tenéis: sencillez y eficiencia, ese es su truco. Mil veces que te lo ha dicho tu madre, y mil veces que no le has hecho caso. Pero ahora resulta que eres mayor y te das cuenta de que las frases de madre se componen de axiomas universales que te facilitan la vida, por eso los psicólogos disponen de un buen archivo al que acudir para dejar al paciente sin palabras.
Hete aquí mi teoría sobre el proceso de transformación que realizaría mi Dr. C. para convertir una frase de madre en un comentario implacable:
Detecta tu problemilla > elige la frase de madre que mejor se adapte > dibuja un boceto con su boli marca Pilot > explica la esencia de la frase mientras garabatea encima de lo escrito, y menuda lástima la tinta que desperdicia, porque hay que ver qué caros van los bolis Pilot > asientes y reconoces interiormente que tiene razón > y lo ha conseguido: ha dado en la diana.
La cuestión es que gracias a su método científico-maternal, por fin admito que la perfección es muy aburrida. Es más, estos días he puesto en práctica la efectividad de este principio, pues leyendo el típico artículo de “La Universidad de patatín patatán ha concluido en su estudio sobre los patatero patatón, que la mujer con los rasgos más perfectos del mundo es autraliana, se llama Mary Jane nosequé y tiene este aspecto”.
¿Noticia idiota? Desde luego. ¿Aun así te mueres de curiosidad por ver la foto de Mari Jane? POR SUPUESTO.
Así que primero observas a Mary Jane; después dejas de observar a Mary Jane y, por último, olvidas para siempre la cara de Mary Jane. Pobre criaturita, qué culpa tendrá de que el Dr. C. atine con sus infalibles proverbios.
Claro está que no solo la cara de la muchacha era más aburrida que las ovejas por tan simétrica y proporcionada que era, sino que me produce idéntico sopor la gente tan bondadosa, tan compresiva, tan inteligente, tan ocurrente, tan generosa, tan culta, tan chic, tan humilde y TAN COÑAZO QUE NI LOS PUEDO VER DELANTE.
¡Pon un poco de chonismo en tu vida! ¡Comete una falta de ortografía! ¡Pásate de listo una vez! ¡Sé egoísta por un rato!
¡No lo sugiero, lo ordeno!


Ahora habría que ver si los psicólogos también hacen unas croquetas insuperables.
No sé yo si habrá asignatura de ese en la facul
Besotes, Mala. Sigue escribiendo así que lo haces de maravilla (que opinión tan imparcial) 😂😂
Pues claro que hacen croquetas de madre! Y también ganchillan! 😁 yo, al menos no tengo dudas con respecto al mío. Es un todoterreno.
Gracias, Costi. Tu opinión, efectivamente, es cero imparcial, pero 100% apreciada por esta mujer que escribe.😍
Buenísimo, me has hecho reír un rato. Me encanta!! Sigue contando historias así.
Gracias y gracias! 😍
Las historias sobre el Doctor Cañón, AKA Dr. C, nunca defraudan. 😁😁
Quedan todavía muchas más historias por contar; las aventuras de Mala parece no tener fin! 😂😂
Abrazooo😘