No entiendo toda esa preparación que se les exige a los controladores aéreos, si al final todo se resume en que tienes que ser hijo de un millonetis. Lo digo porque es una lástima, puesto que yo, salvo lo de venir de una familia con posibles y lo de poseer una vista de águila, la verdad es que el resto de condiciones las cumplo todas. Veamos, ¿licenciada? Sí. ¿Inglés? Yesverywellfandango. ¿Oído? Fantástico, no veas qué bien escucho fornicar todas las noches a los del bloque de al lado. ¿Controlar? SÍ. SÍ. POR SIEMPRE, SÍ. Controlo lo que me pongan por delante: desde hacer aterrizar alLEER MÁS

La semana pasada un gato se coló en mi edificio aprovechando el momento en el que entraban unos vecinos. A esa hora mi Costillo y yo estábamos en casa, relajados, a la cálida lumbre de la chimenea mientras recitábamos en alto el Soneto número tres de Shakespeare en su lengua original, actividad que solemos practicar día sí y día también porque así es nuestra vida: docta, sabia y cultivada. Y aprovechando que se trataba de la noche de leer en inglés y no en ruso, como ocurre cuando leemos algún pasaje de Chéjov, pudimos escuchar perfectamente unos maullidos ensordecedores que provenían de la entrada delLEER MÁS

Me siento pletórica, radiante. Hoy es el último día del año, lo cual quiere decir que a esta pesadilla en forma de brillis llamada Navidad, le queda menos para finalizar. Y quedar con unos, y quedar con otros, y comida allí, pero cena aquí, y entre medias vete a devolver la Muñeca Mil Peinados de Frozen porque justo te acabas de enterar de que ahora ya no le gusta Frozen, sino Rosita la cerdita de Canta, que baila con el cerdito Gunter, y a ver en dónde encuentras tú ahora a Rosita la cerdita de Canta que baila con el cerdito Gunter, pues vas, yLEER MÁS

Un tipo al que debo soportar con bastante asiduidad siempre va soltando la misma cantinela: que si algo hay en esta vida que no soporta es la mentira, y por ello es, según él, poseedor de un radar de finísimo umbral para detectar a los mentirosos. Sea verano o invierno, él nunca abandona su autopromoción como justiciero en búsqueda de la sinceridad más absoluta. Pues francamente, que se cambie de representante o le dé un giro a su carrera de superhéroe, porque lo que es conmigo, nunca acierta. Le he colado más de una trola sin apenas despeinarme. De hecho, a veces, en plena inmersiónLEER MÁS

Para los amantes de las canciones bonitas, os presto hoy un baladón de los buenos: Tennessee Whiskey, en la versión de Chris Stapleton; un tío al que envidio mucho. ¿Porque canta tremendo? ¿Porque compone temazos? ¿Porque es un gran guitarrista? ¡Nooooo! ¡Porque tiene un pelazo largo y liso! ¡La ilusión de mi vida! Pero aparte de envidiarlo porque jamás se tiene que pasar las planchas, no me queda otra que elogiarlo por hacer la versión más bonita de todas las que se han hecho de esta canción de rock sureño. ¿Sureño de dónde?, diréis. ¿Pues de dónde va a ser?, del sur del único paísLEER MÁS

A punto de cumplir dos años de blog, me veo con la valentía suficiente (también son válidos los sustantivos “osadía”, “atrevimiento” y “coraje” o cualquier nombre abstracto que denote un par de narices para enfrentarse a algo, que es la tarea que emprenderé ahora mismo aun a riesgo de temer por mi vida) para tratar EL TEMA. Vamos allá entonces. Tomo aire, lo mantengo unos segunditos en los pulmones, lo expulso suavemente y tecleo: ¿Qué carallo les pasa a las madres y padres de ahora? ¿Por qué viven en una secta sin ellos saberlo? ¿De qué van con sus aires de superioridad? ¿Por qué creenLEER MÁS

¡Éramos pocos y parió la abuela! Ya conocéis lo relajante que siempre ha sido para mí ir de compras, que es una gozada observar la perturbadora demencia con la busco la talla perfecta, el patrón perfecto, el color perfecto, el tejido perfecto y cualquier mierda que tenga que comprar perfecta, porque las mierdas si no son perfectas son mierdas-mierdas, y a mí las mierdas me gustan en condiciones; ahora resulta que me meten con calzador unas rebajas que llegan de allende los mares y que son el colmo de la felicidad. Por supuesto, todo aquello que procede del país del Tío Tom ha llegado aLEER MÁS