Existen personas de corazón profundo y bueno que juran no odiar a nadie ni a nada. No es mi caso. Yo paso por épocas en las que todo me molesta. Me molesta no saber si la ropa está todavía húmeda o solo fría, que el jamón york me lo corten grueso cuando digo fino y me molestan las pelotillas de un jersey que no tiene más de dos semanas. Pero sobre todo ME MOLESTA LA PRIMAVERA. Procuro no pronunciar estas palabras ni en alto ni en público porque yo a la vida la quiero, y no me apetece que me sometan al ostracismo másLEER MÁS