Unas mentes pensantes, lo más probable unos señores que van de concienciados y sensibles, decidieron que ya está bien, que ellos tienen su corazoncito y que ya era hora de mostrar en el mundo de la moda, redes sociales y mass media a mujeres gordas, a señoras que no se tiñen las canas, que no tapan sus pecas y que lucen su cicatriz de la cesárea. Las han llamado MUJERES REALES. Con dos bemoles. Claro, nosotras somos las reales en contraposición de las otras, unas diosas a las que no nos queda otro remedio que rendirles culto y tenerles envidia. Encima, les damos unLEER MÁS