He ido a un nuevo centro comercial: la reseña.
2022-02-17
Habiendo dejado pasar un tiempo prudencial para que el guirigay de las luces navideñas remitiera, el fin de semana pasado mi Costillo y yo fuimos a tomar un refrigerio a un garito de una ciudad que antiguamente era industrial y ahora se dedica a expectorar destellos y purpurinas. Terminadas las viandas y el café, ya en la calle concluimos que, vayamos adonde vayamos, acabamos comprando algo. “¡Se acabaron los vicios! -digo yo-. Elijamos un sitio donde no haya que gastar”. “¡Entonces vamos al centro comercial nuevo!” -responde mi Costi; siempre práctico y resolutivo. Efectivamente, un espacio creado única y exclusivamente para incitar al consumo,LEER MÁS
