Juro y perjuro que este tema lo había preparado antes del confinamiento, pero decidí guardarlo en ese baúl donde los textos me piden en bajito que los saque a la luz. “Sácanooooss, sácanooooss”, me dicen. Y me dan penita, claro. La historia es la siguiente: yo había escrito una entrada en la que hablaba de lo perjudicial que resulta para un estado de ánimo no muy boyante quedarse en pijama todo el día. Y tres días antes de publicarlo, el Gobierno decreta un confinamiento en el que la gente iría masivamente… EN PIJAMA. A partir de entonces no supe si debía centrarme en misLEER MÁS

Tras más de un mes confinados en casa hemos tenido la oportunidad de leer teorías de variadísima temática sobre el origen de esta pandemia. Todas ellas realmente hilarantes. Hay algunos que aseguran que se trata de una guerra bacteriológica para equilibrar el número de cotizantes y jubilados. Otros, abogan por intereses geopolíticos y económicos con farmacéuticas de por medio; sin olvidarnos de esa hipótesis de algunos círculos chiripitiflaúticos que aseguran que esto es una epidemia psicológica con la que pretenden atontar nuestros cerebros. ¿Más? ¡Pero si ya estábamos todos medio alelados! Y si fueran pocas estas conjeturas, yo lanzo una sospecha que nadie se haLEER MÁS

Estas semanas estoy apreciando una disminución de series de médicos y hospitales en esa gloriosa parrilla televisiva de la que disponemos. No corren buenos tiempos para emitir historias situadas en boxes de urgencias y centros de salud, pensarán los responsables de la programación. Yo, sin embargo, creo que los planificadores están dejando pasar una oportunidad irrepetible para emitir una ficción totalmente inverosímil que nos distraiga de nuestra actual y confinada vida cotidiana, ya que no hay nada que nos evada más de nuestra realidad que ver a unas personas vestidas con bata blanca de Armani curando a pacientes que parecen modelos de lencería. Si estoLEER MÁS

  Hay familias que viven en el sobreentendimiento: se sobreentiende que te quiero porque eres mi hija y se sobreentiende que os quiero porque sois mis padres, y aprovechando esta ley natural de sobreentendernos que nos queremos los unos a los otros, puede que te lleve al acomodamiento y te dejes estar así. Ojo, que esta práctica no resta amor ni veracidad, que a estas alturas no vamos a explicar que el afecto no tiene que ir unido a demostraciones pomposas, y que la práctica de ellas no suman más devoción; aunque sí es cierto que después de un tiempo te cuestiones si podrías haberlesLEER MÁS

  Hablemos de la importancia de verse guapo o guapa. ¿Es fundamental en la vida? ¿Es una bobada superficial? ¿Es de frívolos concederle al tema más tiempo del necesario? ¿Existe gente a la que realmente se la trae al pairo o es una pose para hacerse el espiritual? Preguntas subjetivas, respuestas subjetivas; nada nuevo bajo el sol. No existe en toda la galaxia algo menos imparcial que este tema, ya que depende de mil factores y del contexto personal de cada uno. Ahora bien, estaremos todos de acuerdo en que es fundamental para el buen funcionamiento de tu autoestima, ignorando a estas alturas esos comentariosLEER MÁS

Hace tan solo unos días nos juraban que esta clausura nos iba a venir muy bien para reflexionar, ralentizar nuestros ritmos, dedicarte tiempo a ti mismo, sumergirte en la lectura, conversar tranquilamente y saber apreciar la belleza de las pequeñas cosas. Si no os importa, disculpadme un momento, por favor: Jajajajajajajajajajajajajajajajajajaja He terminado. ¡Pero si esto es un sinvivir! Entre aplaudir desde el balcón, entrenar como una gimnasta olímpica, y leer los primeros textos de Bob Dylan y la biografía de Virginia Woolf, yo ahora mismo estoy al borde del colapso. A PUNTO ESTOY DE PREFERIR UN POQUITO DE FIEBRE QUE ME LIBERE DE TODOLEER MÁS